La mentira de la cortesía

1osaka_pn_nuit_ruejpgNuevamente he estado en Osaka. Esta vez para hablar de gramática pedagógica. La acogida, como siempre, un placer. La reflexión compartida, enriquecedora.

Pero lo que quiero contaros es la estupenda sensación de ser cliente en este país. Anoche llegue tarde al hotel, grande, grandísimo, pero cálido. Registrarse fue fácil y para evitar que perdiera el tiempo o me perdiera yo misma, una empleada me acompañó hasta la habitación con su mejor sonrisa y su máxima reverencia. Y sin esperar propina. Las zapatillas y la yukata me estaban esperando, así como la posibilidad de hacerme un té sin costo adicional.

Hora de desayunar. Obviamente un montón de gente, pero un señor amable y con un buen acento inglés, nos acogía para hacernos esperar turno en fila. No entrábamos al comedir de cualquier manera, no, invadiendo a quienes ya estaban desayunado o alborotando en busca de asiento. Sólo cuando teníamos mesa asignada, previamente limpiada, un sonriente camarero nos acompañaba. Una hubiera podido impacientares antes de comprobar que sólo hubo que esperar cinco minutos. Desayuno opíparo.

BUSY la despedida igual de rápida y amable que la acogida. Un autobús que sale puntualmente cada seis minutos, me trasladó a la estación.

Y allí, el Shinkansen de vuelta a casa. Pero antes de subir, cumplo el rito de comprar un regalito (omijage) típico del sitio para compartir con los colegas. Y otra vez aparece esa cortesía para contar delante de tus narices los billetes de mil yenes de la vuelta y para darte con sumo cuidado las monedas al tiempo que ponen una mano debajo de la tuya por sí se te cae alguna.

Ya sentada en mi sitio, pasa el revisor al que entrego mi billete. Lo sella, me lo devuelve como si fuera un tesoro delicado.

Os parecerá una simpleza, pero es tan agradable este trato… Algunos estudiantes me dicen, “Concha, eso es cortesía, no es de verdad”. Pero ¿qué es la cortesía sino una serie de “mentiras” destinadas a hacer posible la convivencia entre un grupo tan agresivo, de suyo, como los humanos? Por favor, que me sigan mintiendo de esta manera.

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5 opiniones en “La mentira de la cortesía

  1. Concha Moreno García

    Gracias, Spinoza. Me alegro de que disfrutes. Hay contraste, captación de diferencas, sí, pero yo no hablaría de lucha. O no, con un sentido agresivo. Lo que sí puedo afirmar es que estoy aprendiendo y disfrutando mucho.

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