Fronteras entre el indicativo y el subjuntivo

Los viajes, las clases, la corrección de materiales -y, a veces, la vida- no me dejan entrar con frecuencia a ver qué pasa por aquí. Pero en una escapada me he encontrado con este comentario a la entrada referente a la presentación del subjuntivo. Aquí la tenéis.
Apreciada y muy respetada Concha:

Soy un profesor novato en Suiza y quiero comentarle que durante mi breve experiencia, he podido observar que cuando se está estudiando el subjuntivo(mi dolor de cabeza)a los estudiantes siempre les alberga la preocupación de establecer un lindero global, una frontera que les permita diferenciar cuándo se usa el subjuntivo, cuándo el indicativo y por supuesto también les preocupa el por qué es posible tanto el uso de uno como del otro para expresar una misma idea. Qué me aconsejarías hacer? Existe en la teoría una respuesta a la inquietud de los estudiantes?Ahora, querría saber si me puedes aconsejar un libro que me permita, en el nivel más sencillo posible, conocer y entender la razón de ser del subjuntivo?Concha, Le agradezco la ayuda que me pueda brindar y de paso le ofrezco mis respetos por lo que usted representa, pero por sobre todo por su infinita generosidad para con todos los que queremos aprender.

 
Estimado profesor:
En primer lugar, muchísimas gracias por esas palabras. Son realmente estimulantes para mí y me animan a seguir. 
A continuación le expongo mi reflexión. El problema que plantea está muy extendido y, en mi opinión, se debe, en primer lugar, a la dificultad misma plantada por la idiosincrasia del español, que choca con las de otras lenguas que expresan con otros recursos lo que los hispanohablantes manifestamos con este modo.
Pero, insisto, siempre desde mi punto de vista, uno de los grandes problemas que debe afrontar quien ya tiene nivel para entrar en el subjuntivo, deriva del deseo de encontrar UNA regla, UNA característica, UNA frontera -como usted dice- que pueda diferenciar al indicativo del subjuntivo. Esto no es posible. 
Cuando empezamos a enseñar a nuestro alumnado y le vamos presentando los diferentes tiempos del indicativo, no nos planteamos que este tenga características definitorias. Ni siquiera abordamos cada uno de sus tiempos de manera global; lo vamos haciendo poco a poco seleccionando funciones comunicativas acordes con el nivel del grupo y a medida que este crece, crecen también los casos en los que aparece el tiempo en cuestión.
 
Cuando se aborda el subjuntivo, en cambio, suele hacerse de manera global y es ahí donde aparecen los errores por instrucción: se dan reglas globales que son válidas para algunos casos. Por ejemplo, se dice «el subjuntivo es el modo de las hipótesis». Es cierto, pero no todo el subjuntivo expresa hipótesis. O también, «el subjuntivo es el modo de la duda». De nuevo es una afirmación válida para algunos casos. El error que comete quien dice esto es que lo presenta como global. Y lo que es peor, se olvida de que la duda, en español, se expresa con otros muchos recursos, de indicativo. Por ello, yo le aconsejaría que, cuando llegue el momento, siga estos pasos:
  • Seleccionar la función comunicativa en la que aparece inserto el subjuntivo. 
  • Relacionar esa función con lo que el grupo ya sabe; de este modo verán que es un recurso más que aparece dadas determinadas características formales (sintácticas), de significado (semánticas) o pragmáticas (contexto, intención comunicativa, etc.).
  • Intentar despertar la conciencia lingüística de las personas del grupo presentando y trabajando muestras de lengua en las que las formas aparezcan sin ambigüedad -es fundamental en los primeros contactos-.
  • Secuenciar las prácticas tratando de conectarlas con los intereses y necesidades de los miembros del grupo.
  • Crear en el aula espacios de práctica real.

Sé que usted esperaba, quizá, algo más concreto. Pero es que no sería honrado porque no existe esa frontera. Lo único que yo digo en mis clases, a modo de juego, es que el subjuntivo aparece porque algo o «alguien» lo llama y nuestro trabajo va a consistir en descubrir qué o «quiénes» son los responsables de que venga, pero esa tarea detectivesca la haremos de a poco.  Con esta fórmula enmascaro un principio general -ese sí existe- y es que el subjuntivo -como su nombre indica- aparece sub-ordinado, sea al significado, sea a la estructura de la oración, sea la contexto. 

Lo más importante, desde mi punto de vista, es que el alumnado vea el subjuntivo como un recurso más para expresar con más matices lo que ya sabe expresar. Es un recurso más, insisto. Eso sí, con sus normas de construcción. 
El ejemplo presentado en la entrada en la que usted dejó su comentario, me parece extensible a otros casos.
Espero haberle servido de alguna ayuda. 
Le incluyo otro ejemplo extraído del nivel B2.1. de Nuevo Avance.
 

4 opiniones en “Fronteras entre el indicativo y el subjuntivo

  1. antonio alegret

    Me ha parecido muy divertido y motivador el enfoque detectivesco que le has dado a la búsqueda de la frontera entre el indicativo / subjuntivo.
    A partir de ahora intentaré desenmascarar las ocultas intenciones de la oración principal en indicativo y pondré en alerta a la subordinada de subjuntivo de esas intenciones.

    Quizá esté delirando un poco…pero si lo consigo estaremos salvados (alumnos y profesor)

    Gacias Concha, por tus saberes y comportamientos
    Saludos

  2. Concha Moreno García

    ¡Qué bien que te parezca útil, Antonio! A mí me ha funcionado ese enfoque detectivesco porque avisa de que no es una labor de UNA vez, sino que se irá haciendo poco a poco y se irá ampliando a medida que se crezca en nivel.
    Gracias a ti por comentar. Se agradece mucho.
    Saludos

  3. Anonymous

    Hola Concha, soy Álvaro de Suiza. Una vez más te expreso mi gratitud por tu aporte, y no sobra repetirte que me ha gustado mucho porque es un concepto claro, sencillo y práctico. Es que a veces se choca uno con explicaciones que son más complicadas que el tema objeto. Concha, tu excelente método de expresión y redacción me recuerda un regaño que recibí de un Magistrado de la Corte Suprema de Justicia de mi país que en cierta ocasión me dijo: Escriba para que le entiendan no para lucirse ante los demás.

    Concha eres toda una magistrada.

    Álvaro Bayona

  4. Anonymous

    Hola Concha,

    Después de entrar y salir varias veces de tu blog pensando si escribirte o no, me he decidido al fin a hacerlo para plantearte una duda que tengo, corriendo el riesgo de que pueda sonar algo absurda. No llevo mucho yo en esto de la enseñanza del español, aunque intento ir progresando gracias a los consejos que personas como tú, experimentadas en este campo, ofrecen.

    Resulta que tengo una estudiante a la que le doy clase siguiendo un libro que previamente utilizaba con su anterior profesora privada de español. Así que decidí respetarlo por aquello de no hacerle comprar otro manual,cuando apenas había empezado a hacer uso del que tenía.

    Cuando el libro no ha presentado todavía otros tiempos de indicativo como el imperfecto, el futuro o el condicional, ni tampoco el imperativo, para mi sorpresa ha llegado el momento de introducir el subjuntivo. Mi pregunta es: ¿Sería apropiado explicarlo en este punto? ¿O debería aparcarlo y ver primero otros tiempos de indicativo? Realmente, no sigo estrictamente el manual y, de hecho, ya trabajamos en su día el imperativo. Pero me ha surgido la duda de cuándo se debe empezar a enseñar a un alumno este nuevo modo.

    La verdad es que esta es la primera alumna a la que le hago seguimiento desde el nivel A1. Ella está interesada en seguir con las clases hasta alcanzar un nivel avanzado.

    No sé si abordas este tema en alguna otra entrada y estoy yo más perdida que el barco’l’arroz, como dirían en Cádiz. Pero sería verdaderamente genial si pudieras orientarme con esto.

    De antemano, mil gracias.

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