La enseñanza pública: mis reflexiones, mis reivindicaciones.

El día 5 fue el día mundial del docente / de la docente. En lugar de celebrarlo buscando mejores fórmulas de enseñanza, de colaboración con las familias u otros agentes sociales, a lo que asistemos es al hecho de que en algunas Comunidades Autónomas se está procediendo a desmantelar, a fuerza de recortes en el presupuesto destinado a la educación, la enseñanza pública. El profesorado, obviamente, no puede quedarse de brazos cruzados y sale a la calle, protesta, se queja, hace huelgas. No sé si las familias son conscientes del menoscabo que supone para la formación de sus hijas e hijos el hecho de tener más personas en un aula a cargo de un/a profesional que, según lo que se les está exigiendo, puede que no sea especialista en la materia que está impartiendo.  

Tomo la foto del blog de Luz Martínez Ten

Cuanto mayor sea el número de chicas y chicos por aula, menor será la posibilidad de que se les atienda según sus necesidades, intereses, estilos de aprendizaje; menor será la posibilidad de que pueda hacerse responsable de su aprendizaje. Un/una docente que está acuciado por la falta de tiempo, que sabe, además, que no tendrá unas horas extra de tutoría; que, en el peor de los casos, tendrá que ir aprendiendo la asignatura casi a la vez que lo hace su grupo, no será esa persona que entusiasme a su clase transmitiendo su propio entusiasmo; no podrá realizar un análisis de necesidades que le permita descubrir de qué manera aprende mejor cada chico, cada chica. ¿Se dan cuenta, padres, madres, de que una de sus exigencias para con quienes gobiernan es tener una enseñanza pública de calidad en la que todo eso que he enunciado sea posible? Acabo de volver de un viaje a una región suiza llamada Le Valais. He visitado un colegio público y me he quedado asombrada: máximo 23 personas por aula. Adjunto alguna foto de muestra.

Trabajando en grupos

Si ya tenía estas reivindicaciones antes de esta visita, ahora me ratifico en ellas. Las divido así:

Empiezo por las familias: no se queden mirando cómo se desmantela la igualdad de oportunidades que supone la enseñanza pública de calidad; no dejen que se masifiquen las aulas y, sobre todo, no crean que la enseñanza privada la suplirá. Sean conscientes del papel que lo público tiene como continuador, no sustitutivo, de la educación que se da en casa.
Con respecto al profesorado, querría que pensara que educa para el futuro; que es la institución y su metodología la que debe ir con los tiempos; querría que viera que la diversidad es riqueza. Y no hablo –o no solo- de la diversidad incluida en compensatoria, me refiero a la diversidad que supone cada ser humano, diverso del que tiene al lado y al que se debe enseñar teniéndolo en cuenta. Reivindico que se perciba al alumnado como centro del aprendizaje. Mi objetivo como docente es transmitirle la idea de que es capaz: «yo puedo».

También se trabaja en gran grupo: 18 personas

Y para las autoridades correspondientes, mis reivindicaciones son estas: 

  • Formación inicial –desde la universidad- en la metodología de la materia que se vaya a impartir. 
  • Inclusión en el currículo de conceptos como estilos de aprendizaje, inclusividad o interculturalidad, para que no se siga creyendo que es una asignatura en vez de una actitud transversal. 
  • Conciencia de que si invertir en educación pública es caro, no hacerlo es carísimo. Y no basta con meter al alumnado en un recinto con una persona que ha aprobado unas oposiciones, hay que estimular a esa persona reconociendo la importancia de su papel. Tengo entendido que siempre se mira a Finlandia como ejemplo de resultados en los informes PISA. ¿No es en ese país donde el profesorado está bien pagado y se le respeta como parte fundamental de la sociedad? ¿No será esa actitud la que suba la autoestima de un colectivo que presenta tantas bajas por depresión? Como mencionaba más arriba, acabo de volver de Suiza y me he informado un poco sobre esto. Allá también se paga bien al profesorado de la enseñanza pública y se les considera parte importante de la sociedad. 
  • Renovación de los currículos: en los tiempos que corren, los contenidos están a disposición de nuestro alumnado en Internet, fundamental es, por lo tanto, que se deje de pensar en transmitir en clase los contenidos. Es mucho más importante enseñar a gestionar esa información. Las Tic, en este sentido, son un requisito imprescindible hoy en día porque, como decía antes, enseñamos para el futuro. Pero que nadie se engañe: hay que llenarlas de contenidos, de valores, de sentido pedagógico.

En cualquier caso, no es sacrificando la enseñanza pública como se conseguirá una sociedad más justa, ni como lograremos salir de los últimos puestos de los informes de calidad.

Una opinión en “La enseñanza pública: mis reflexiones, mis reivindicaciones.

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