Reflexiones compartidas: repensar la práctica

Acabo de leer una entrada muy interesante en el blog de Felipe Zayasque resumo como la revolución en la enseñanza de la lengua. Me siento identificada porque es lo que vengo defendiendo desde hace años. En lugar de perorar, voy a poner un ejemplo de lo que se propone en esa entrada y que uso en mis publicaciones. Está pensado para alumnado no nativo. Mi pregunta es: ¿se podría usar, adaptándolo, a alumnado nativo?
Está en relación con el uso de textos diferentes a los académicos y de textos para reflexionar que puedan estar más cerca del alumnado más joven. 

A partir de esta imagen se elabora una audición con los siguientes pasos:

Un  friki cualquiera

1. ¿Sabes a quiénes llamamos los españoles frikis? ¿Sí? ¿No? Aquí tienes la respuesta:
Friki o friqui (del inglés freak, extraño, extravagante, estrafalario, fanático), es un término coloquial, no aceptado actualmente por la Real Academia Española, que puede referirse a:
1) Un individuo que se muestra inusualmente interesado u obsesionado por un tema particular.

2) Personas específicamente interesadas (a veces de manera obsesiva) por los temas de la llamada «cultura frikii»: la ciencia ficción, el manga, los videojuegos, los cómics y la informática, entre otros.

¿Eres tú así? ¿Tienes amigos frikis?
¿Cómo se llama en tu país a este tipo de personas?

 

2. Ahora, escucha esta audición y elige la respuesta adecuada

1. Álex dice que
a. sus amigos lo consideran el más friki de la ciudad.
b. es un usuario tan compulsivo que debería ir al psiquiatra.
c. la experiencia y el tiempo que dedica a internet hace que sepa bastantes cosas relacionados con la red.
 
2. Álex comenta que
a. a las reuniones de usuarios de twitter van personas muy variadas.
b. solo se relaciona con gente rara
c. sus amigos lo llaman mentiroso
 
3. Según Álex
a. cada día se relaciona personalmente con menos gente.
b. la palabra friki viene de una historieta cómica de hace muchos años.
c. sus amigos se avergüenzan de él.
 
Texto de la audición
> Hola, Álex. Soy de Onda Meridional y estoy buscando frikis para hacerles unas cuantas preguntas. Tus compañeros acaban de decirme que eres el más friki del ‘insti’. ¿Es verdad?
< Pues creo que no, pero bueno… si ellos lo dicen… Me parece que eso viene porque en noviembre escribí un post titulado «Un Friki cualquiera» en el que comentaba que mis amigos consideran que yo soy el más friki de todos ellos.
Piensan,  entre otras cosas, que uso Internet de manera superactiva, que estoy en varias redes sociales, que sé bastantes cosas de Internet (por experiencia y tiempo de uso simplemente), etc.…
> Ya veo, ya, que te encanta.

< Sí, pero desde que se enteraron de que había empezado a ir a las Twittches –ya sabes, esas reuniones mensuales de los que usamos Twitter aquí, en la ciudad- pensaron que mi frikismo había llegado a límites extremos. Seguramente se imaginan que son reuniones de gente rara, no conciben que haya gente «normal» que vaya a eso. Cuando les dices que hay personas de todos los estilos, mayores, jóvenes, parejas casadas y demás, parecen no creérselo.
> Pues a mí también me extraña, pensaba que en esas reuniones solo habría auténticos frikis
> El caso es que ya hace mucho tiempo de eso. Ya se han acostumbrado a que les hable de Twitter de vez en cuando y pensaba que la cosa se estaba normalizando, así que quise hacer una prueba.
< ¿Sí? ¿Cuál?

> Fuimos a cenar a un restaurante y con toda la intención del mundo cogí la carta y le hice una foto con el móvil a mi plato, les dije que era para enseñarla en Twitter.
Las reacciones no se hicieron esperar, que si «estás colgao», «menudo friki estás hecho» y cosas así.
< Me lo imagino, me lo imagino
>A lo que me refiero, que cada uno tiene su propia afición, pero parece que la única considerada friki es la que tiene que ver con Internet. Precisamente debido a esa afición, he conocido en la vida real a muchísima gente muy interesante y a algunos muy importantes para mí. Pero aun así, la gente que no está metida en este mundillo es algo que nunca va a entender. La verdad es que no importa lo que hagas, te van a considerar friki porque lo que tú haces tiene que ver con Internet.
> Y a ti no te parece justo, ¡claro!
< Pues no, pero habrá que vivir con ello. He llegado a un punto en el que no me molesta; más que nada porque estoy contento y no me avergüenzo ni siquiera de subir una foto de mi cena a Twitter por ejemplo. Así que como ya he dicho alguna vez, ¿soy friki? sí, pero a mucha honra.
< Oye, Álex, ¿sabes exactamente de dónde viene lo de friki?
> Para mí, el término friki viene de un cómic underground estadounidense de finales de los 60 y principios de los 70 que se llamaba  The Faboulous Freak brothers.
< ¡Aaaah! ¡Cuánto sabes! Bueno, Álex, mil gracias por tu respuesta y por tu información.
De nada, chao.
 
A partir de este texto:
– Se pueden trabajar contenidos lingüísticos propios del currículo: como las perífrasis verbales. No tienen que adivinarlas; se les dan -‘acaban de decirme’, por ejemplo-  y se les pide que digan la misma idea de otra forma. Los prefijos en la formación de palabras: ‘superactiva’.
– Se puede pedir que hablen de sí mismos; que opinen; que definan.
– Se puede pedir que propongan textos alternativos escritos por ellos/ellas.
– Se puede pedir que presenten en grupos esas ideas. 
– Se puede pedir que busquen la red y contrasten.
 
En fin, que como decimos algunas y algunos solo hay que repensar la práctica. Esto cuesta, claro, pero como decía en este artículo El componente lúdico en la enseñanza de la gramática de 2003:
«A menudo cuando nos preguntamos acerca de nuestra manera de enseñar, nos damos cuenta de que no hemos cambiado gran cosa desde que empezamos. Podemos sentirnos prisioner@s de las ideas, del sistema que rige en el centro de trabajo y le echamos a todo esto la culpa de nuestra falta de innovación. Hay quienes se dirigen excesivamente hacia el pasado, lo cual puede provocar la pérdida de contacto con la realidad del alumnado. Pueden elegir la solución más cómoda, pero no la más gratificante que es encerrarse en la rutina, en la repetición maquinal de lo dicho o hecho por otr@s porque eso da tranquilidad, pero lleva al estancamiento.
Para justificar la falta de inquietudes, la no búsqueda de nuevas ideas se aduce que no se tiene tiempo por el exceso de trabajo y eso impide la reflexión y la ideación. Pero también es cierto que faltan entrenamiento, disciplina en la práctica, en la búsqueda y en el método de trabajo. Tampoco podemos refugiarnos en el hecho de no tener imaginación o talento. No basta con tener talento -lo decía Einstein. Lo cierto es que a menudo lo que tememos es el riesgo del cambio, de salirse de los caminos conocidos. De lo que hasta ahora «me ha ido bien». Otras veces es el miedo a no parecer seri@s y esto se da mucho en ámbitos académicos. Sólo cuando se es consciente de cuánto hay que poner en juego para resultar creativa, divertida, para manifestar el espíritu lúdico del que hablo, se arriesga y cruza la mar de la monotonía».

3 opiniones en “Reflexiones compartidas: repensar la práctica

  1. bitIO

    Una cosa no queda clara y es la distinción que hay entre los dos sentidos que se hacen en este país de esa palabra, ya que se puede usar para denominar a cualquiera que sabe mucho de un tema o a un “tolai” que sale en los medios y que hace el bobo para entretener a los demás esperando así obtener algo a cambio (dinero por lo general – malditos materialistas:-P )

  2. Concha Moreno García

    Tienes toda la razón. El muchacho contesta desde su perspectiva de «experto». Y, seguramente, se sentirá ofendido porque lo consideren un «tolai». Estos han existido toda la vida, incluso cuando no existían los «frikis».

  3. anaarjona

    Repensar la práctica, muy importante. Muy frecuentemente hablo con mi pareja sobre esto los alumn@s necesitan estar más cercanos a sus preferencias, a sus gustos y no gustos. Es decir, la aproximación del texto a su mundo les va a hacer sentirse mucho más enganchados al texto, a la dinámica del aula, a la conversación y debate que se proporcione después de su lectura y por supuesto a la realización de las actividades que normalmente no nos gusta tanto porque el papel y el lápiz siempre es algo más monótono de trabajar. Muy interesante la propuesta de Felipe Zayas, algo más en lo que profundizar. Sobre todo porque el caso concreto que trabaja en su actividad es muy divertido, ¿Qué es un friki? para el alumnado de secundaria y como no, también para los adultos. Saludos ANA

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