¿Variedades o dialectos?

Una amiga de Facebook me ha hecho una consulta que me ha llevado a volver a pensar sobre este tema tan espinoso, que levanta tantas ampollas y que tienen que ver con algo sentido como personal, como segunda piel. Cuando una comunidad tan amplia como la que comparte el español se pone a valorar dónde o quiénes hablan mejor, la discusión puede llegar a las manos o al insulto. Y no digamos nada si esa discusión se tiñe de tintes políticos más allá de lo lingüístico.

Vayamos a los orígenes.

El latín, lengua del Imperio romano, a la que podía asemejarse el diasistema del español actual, se fue fragmentando poco a poco, dando, a lo largo de los siglos, lenguas diferentes de la que las originó. El italiano, el galaico portugués, el castellano, el catalán, el francés, el rumano, el romanche. Sin duda otras personas considerarán otras, pero esa es otra discusión.

Ahora solo quiero centrarme en nuestra comunidad hispanohablante.

En todo ese vasto diasistema se habla español o castellano, según prefieran denominarlo sus usuarios y usuarias. En cualquier caso, ese español (yo elijo esa denominación cuando me refiero a lo compartido por países de habla hispana y por quienes estudian esta lengua y ya la hablan y la leen, etc.), obviamente no es el mismo, es rico y variado; y eso sin salir de España. Hay denominaciones usadas en mi tierra, Salamanca, que no se usan en Málaga o en Vitoria, y viceversa. Aclaro que en España, decimos castellano para diferenciarlo de las otras lenguas cooficiales: gallego, euskera y catalán.

Si, además, a esta situación le sumamos la realidad de un continente con sus propias diferencias de país a país y dentro de cada país, la variedad, la riqueza crece hasta hacernos millonarios. Creo que es un error trata de supeditar una variedad a otra. El español de España es tan válido como el de México, Perú, Venezuela o Argentina y a la inversa. No son dialectos, son variedades de una lengua que nació en España, sí, pero que ahora es de quienes la usan.

Cuando un estudiante aprende español en Costa Rica y viaja a México para hacer un curso de español en la UNAM, lo que viene hablando no es un dialecto del español de México, ni tampoco del español de España; habla una variedad diferente. Sin duda habrá palabras o giros nuevos que tendrá que aprender, igual que encontrará fiestas y comidas distintas.

¿Errores o evolución?

Este tema también preocupa al profesorado y a quienes usan la misma lengua. ¿Es correcto decir “este periódico ya le he leído”;  “a María siempre le veo a la hora del café”;  “eso ya se los dije el otro día”; “en la manifestación habían más de un millón de personas”? Normativamente hablando, no. Esos pronombres tienen una función gramatical determinada por su evolución desde el latín y mientras la gramática prescriptiva dictada por las RR. AA. de todos los países no digan otra cosa, ese uso es incorrecto, de la misma forma que lo es el plural de un verbo impersonal. ¿Se dice cada una de esas frases? Sí. ¿Acabarán pasando a la norma? Voy a contestar con unos ejemplos de cambios recientes: ¿se dice ahora ‘subjeto’ o ‘sujeto’;  se acentúan los monosílabos si no es por razones diacríticas?  Pero si queremos pruebas más fehacientes del cambio lingüístico, leamos El Quijote y comparemos esa lengua con la que hablamos hoy.  Es decir que a las lenguas las preside el cambio, la evolución aunque para algunas personas eso suponga degradación.

¿Cuál es el mejor español?

Esta pregunta sin duda la habremos oído muchas veces los profesores y profesoras de español. Para mí la respuesta es que no se habla un español mejor que otro en ninguna parte. Habrá personas que hablen con corrección, habrá otras más descuidadas; habrá personas que sepan adaptar su discurso a la situación y dominen los registros y otras que no.  Por lo tanto, para mí tiene que ver con quienes usan la lengua dentro de su variedad.  Y desde luego los acentos no desvirtúan un español correcto (que sigue las normas académicas) y adecuado (que se adapta al contexto comunicativo).

He encontrado este vídeo, que no incluye a todos los países hispanohablantes, pero puede dar una idea de la variedad de la que hablo. Por supuesto, las muestras que se han seleccionado en el vídeo por sí mismas son cuestionables, pero aquí va una muestra, insisto, de las variedades de una parte de nuestra comunidad hispanohablante.

Sobre el prestigio

Otra cosa que no tiene que ver con lo estrictamente lingüístico es qué variedad tiene más prestigio dentro de la comunidad que comparte el español. Eso va unido a razones sociales, económicas y políticas. Pero ese es otro tema, no menor, por supuesto, pero que excede a la pregunta original.

Quizá os interese leer también este artículo publicado en las Actas de ASELE hace algunos años.

http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/asele/pdf/11/11_0527.pdf

 

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