Reflexiones compartidas: sobre el futuro simple de indicativo


Una de las peculiaridades de este tiempo del indicativo es que, por un lado sirve para hacer predicciones: «Cómo será este año para l@s nativ@s de este signo»; para afirmar con rotundidad que algo se va a producir: por ejemplo en publicidad se suele decir: «Pruébelo, le gustará, seguro». O como dice nuestra querida Mafalda, «No pasarán» Y por otro, se usa para expresar probabilidad en contextos de presente:

> ¿Qué hora es?
< No sé, pero serán las doce.

O como en la conocida canción: «¿Qué será?», pregunta que nos hacemos ante un regalo misterioso, por ejemplo.

Para explicar ese uso en el que se afirma con rotundidad, nos vendría bien recordar su etimología
El latín clásico tenía una forma propia para el futuro, pero en el paso de ese latín al romance se formó una perífrasis a partir del infinitivo (cantar) + las formas de ‘haber’ (=tener). Sería algo así como ‘tengo que cantar’, es decir, que el nuevo futuro presentaba la modalidad de la obligación. ¿Cómo se descubre esto en la lengua cotidiana? En los mandamientos, por ejemplo, se dice «no matarás» y, aunque no lo sepamos, ahí está ese valor heredado del latín. También lo vemos cuando decimos cosas como «Tú no te irás porque yo no te dejo». Ambos casos se refieren a un momento posterior a la enunciación, claro, pero su modalidad entronca con la obligación.

Para abordar su presentación en clase hay que establecer dos niveles de análisis.

A. ¿Qué se yo del tema?

1º. El futuro expresa un momento posterior al de la enunciación (al presente de quien habla).

2º. ¿Con qué recursos verbales expresa el español esa idea? Con varios.

–         El presente de indicativo: La semana que viene me voy de viaje.

–         La perífrasis ir a + infinitivo (entre otras). Vamos a repasar lo ya hemos estudiado hasta ahora.

–         El futuro simple de indicativo. Te daré la respuesta dentro de unos días.

–         El imperativo. Ve a la reunión y explícales todo esto en mi nombre.

3º. ¿Qué sentidos adquiere en cada contexto (los hemos comentado más arriba).

4º. ¿Sé cómo y cuándo presentar cada recurso? Esto nos lleva al siguiente nivel de análisis y a cómo se presenta en clase. Al final hay unos ejemplos.

B. Con respecto a los niveles de presentación.

Según el PCIC (Plan Curricular del Instituto Cervantes), el presente de indicativo y su capacidad para referirse al futuro aparece muy pronto, en el A1.

También pertenece al A1 la presentación de ir a + infinitivo. Si nos damos cuenta esta es la forma más usual. A la idea de futuro, añade el de la intención.

La forma verbal conocida como futuro, aparece en el A2.

Como el alumnado ya conoce dos formas para referirse temporalmente al futuro, no ve muy bien la necesidad de aprender una tercera. Por eso hay que buscar los casos más evidentes. Aquí doy algunas ideas.

Para presentarlo, al final del A2                            

Unidad 9 de Nuevo Avance

Para trabajarlo

Entre las muchas posibilidades que seguro se os ocurrirán, aquí va una
Mostrar un modelo y pedir que hagan un anuncio equivalente.

Unidad 9. Nuevo Avance 2

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